La persona a la que más admiro es a mi abuelo Curro. Él perdió a su madre cuando estaba de parto de su tercer hermano y tuvo que ganarse la vida solo,
sin ninguna ayuda. Con 25 años le salió trabajo en una mina de un pueblo que no era el suyo, se mudó y conoció a mi abuela Pepa. Llevan 55 años casados.
Mi abuelo falleció el 5 de noviembre de 2016, pero solo muere quién es olvidado y él siempre vivirá en mi corazón.